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Comienza la XIII edición del Curso de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aeronaves en la ETSIAE

|   Estudiantes

Los 33 participantes que conforman la nueva promoción de este curso tienen un perfil profesional altamente especializado y multidisciplinar, reflejo de la complejidad y transversalidad de la investigación de los accidentes de aeronaves.

La Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio (ETSIAE) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) acogió el pasado 4 de mayo el acto de inauguración de la XIII edición del Curso de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aeronaves (INACCaero), una iniciativa formativa de referencia en el ámbito de la seguridad aérea y la investigación técnica de accidentes aeronáuticos, incluida en el catálogo de formación de la Federación Internacional de Asociaciones de Pilotos de Líneas Aéreas (IFALPA).

La primera lección del curso tuvo lugar durante el acto de inauguración y corrió a cargo del presidente de la Comisión para la Investigación Técnica de Accidentes de Aeronaves Militares (CITAAM), el general de brigada Pedro Alejandro García Sipols: “CITAAM: pasado, presente y futuro”. En su intervención, en la que repasó los orígenes de la CITAAM y cómo está organizada la comisión, abordó la importancia de la investigación técnica de accidentes como herramienta esencial para la prevención y el aprendizaje en la aviación. 

Explicó, entre otros aspectos, el concepto 360 referido a que “en un accidente hay que estudiar todos los aspectos, no solamente factores humanos, factores de material, sino algo muy importante y cada vez más, los factores organizativos”.

Y en cuanto al presente y futuro de la CITAAM, anunció un proceso de transformación: “queremos contribuir a la seguridad del vuelo de forma proactiva, no solamente responder en base a investigaciones de accidentes, en modo reactivo”.

El acto de inauguración estuvo presidido por Cristina Cuerno, directora del INACC y vocal de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC). Junto a ella participaron representantes de las entidades que colaboran y apoyan este título propio de formación específica impartido en la UPM.

Barsen García-López, vicepresidente del Instituto Iberoamericano de Derecho Aeronáutico y del Espacio y de la Aviación Comercial (IIDAEAC), recordó cómo surgió el curso, atendiendo a la necesidad de formar especialistas en la materia en España sin tener que desplazarse a otros países, y explicó su objetivo primordial: “hacer una investigación de un accidente o un incidente simplemente, es verdaderamente fascinante, pues puede salvar vidas a posteriori. Y eso es lo que realmente intentamos hacer con este curso, que no vuelvan a suceder más accidentes”.

Fernando Miragaya, presidente del Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (SEPLA), se dirigió a los estudiantes: “empezáis hoy una formación exigente y necesaria para el futuro de la seguridad aérea. Necesitamos investigadores rigurosos, independientes y conscientes de la responsabilidad que asumen”. Además, incidió en el principio de la cultura justa: “Las investigaciones deben ser percibidas como una herramienta para aprender y mejorar, no para buscar culpables. Sin cultura justa no hay confianza, y sin confianza no hay información. Si los profesionales no confían en el sistema, no aportarán toda la información necesaria. Y sin esa información es imposible entender lo que ha ocurrido de verdad”. 

Montserrat Mestres, directora de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), ha reconocido que “es una satisfacción ver que el curso sigue despertando interés y atrayendo a profesionales del sector. Desde AESA, mantenemos un firme compromiso con este curso por su valor para el conjunto del sistema aeronáutico y porque es un ejemplo claro de colaboración eficaz entre instituciones para reforzar la seguridad operacional. Aporta una visión práctica y directamente conectada con la realidad regulatoria y operativa del sector”.

De nuevo, intervino el presidente de la CITAAM para incidir en el aprendizaje que dejan las investigaciones y la importancia de la información compartida: “Como he dicho antes, no solamente es prevención, sino que es precisamente aprender de todas las investigaciones que se hacen. Y desde luego, lo más importante, es precisamente ese proceso de información entre todos. Hay que compartir información y tenemos que hacerlo a todos los niveles”.

La directora del curso, Cristina Cuerno, clausuró el acto agradeciendo la implicación de las instituciones colaboradoras y animando al alumnado a aprovechar al máximo esta experiencia académica, puesto que “la investigación de accidentes se sigue situando como una herramienta clave e insustituible en el proceso de prevención de los futuros accidentes y ese es el leitmotiv de este curso”.

Perfil de los participantes
El curso INACCaero se imparte en dos modalidades (presencial y semipresencial). Se compone de 110 horas lectivas de formación básica distribuidas en cuatro bloques teóricos sobre la normativa, las aeronaves, el proceso de investigación y los informes derivados del mismo, incluyendo además estudio de casos prácticos y un proyecto final.

En las trece ediciones del curso (teniendo en cuenta la actual) se habrán formado aproximadamente unos 670 profesionales en las competencias de un curso básico OACI en investigación de accidentes, de los cuales aproximadamente 230 lo hicieron siguiendo el curso en modalidad presencial y unos 440, que suponen un 66% de los egresados totales, lo llevaron a cabo en modalidad semipresencial.

La edición de 2026 cuenta con un total de 33 participantes, de los cuales 20 pertenecen al ámbito militar. En cuanto a la modalidad de seguimiento, 11 alumnos realizan el curso de forma presencial y 22 en modalidad semipresencial.

El alumnado presenta un perfil altamente especializado y multidisciplinar, reflejo de la complejidad y transversalidad de la investigación de accidentes e incidentes de aeronaves. Un tercio de los participantes son titulados en Ingeniería de Organización Industrial y, tras ellos, los más numerosos son los ingenieros aeronáuticos. También hay titulados en Ingeniería Mecánica y en Gestión y Operaciones del Transporte Aéreo, cinco pilotos profesionales en activo y cuatro técnicos militares, además de profesionales procedentes de otros ámbitos como el Derecho y la Medicina. Del total de participantes, ocho son mujeres.

Esta diversidad consolida además al INACCaero como un espacio de formación avanzada y cooperación entre perfiles civiles y militares comprometidos con la seguridad del sector aeronáutico.

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