El satélite UPMSat-3 completa su integración y se prepara para su lanzamiento

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El nuevo microsatélite de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) entra en la fase final de preparación para su puesta en órbita. El lanzamiento, desde el puerto espacial noruego de Andøya de está previsto para el último trimestre del año.

El Instituto Universitario “Ignacio Da Riva” (IDR/UPM) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), impulsor y responsable del proyecto UPMSat-3, ha completado con éxito la integración del satélite. Este hito fundamental en su desarrollo marca el inicio de la fase final de ensayos y preparación para su lanzamiento.

UPMSat-3 es el tercer microsatélite que el IDR/UPM pondrá en órbita. Diseñado con una masa cercana a los 20 kilogramos para operar en una órbita heliosíncrona de aproximadamente 500 kilómetros de altitud, el proyecto nace con un doble objetivo: avanzar en la investigación espacial y ofrecer una experiencia formativa única a las nuevas generaciones de ingenieros.

Formación y colaboración multidisciplinar
Este proyecto continúa la larga tradición de la UPM en el desarrollo de misiones espaciales, consolidando décadas de experiencia en diseño, integración y operación de satélites, y refleja el estrecho vínculo entre investigación y docencia que caracteriza tanto al IDR/UPM como a la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio (ETSIAE). A lo largo de todo el proyecto, estudiantes de grado, máster y doctorado de la ETSIAE han trabajado codo con codo con investigadores y profesores en tareas de diseño, fabricación, integración y ensayos, participando activamente en todas las fases del ciclo de vida de la misión.

No obstante, en línea con el carácter multidisciplinar de los grandes proyectos aeroespaciales, también cuenta con la participación de personal y estudiantes de otras escuelas de la UPM: la ETSI Informáticos (ETSIINF), la ETSI de Telecomunicación (ETSIT) y la ETS de Ingeniería de Sistemas Informáticos (ETSISI).

A este respecto, Elena Roibás, directora del programa UPMSat, subraya el valor educativo del proyecto: “Uno de los mayores orgullos de este programa es ver cómo nuestros estudiantes crecen profesionalmente a medida que el satélite avanza y toma forma. Los estudiantes trabajan sobre un satélite que va a viajar al espacio y eso cambia completamente la forma de aprender. Cada una de las decisiones tiene consecuencias reales y esto les obliga a desarrollar un nivel de responsabilidad y capacidad de trabajo en equipo que es muy difícil de conseguir en otro entorno”.

Un laboratorio tecnológico en el espacio
Como ya lo hicieran sus antecesores UPMSat-1 y UPMSat-2, el nuevo microsatélite actuará como una plataforma de demostración tecnológica y experimentación científica en el espacio. Entre la carga útil y los experimentos embarcados en UPMSat-3 destacan: un radiómetro fotónico para la observación del fondo cósmico de microondas; nuevas tecnologías basadas en fotónica integrada, y un transpondedor de comunicaciones para radioaficionados que permitirá continuar la estrecha colaboración del proyecto con AMSAT-EA y con la comunidad internacional de radioaficionados, tradicionalmente vinculada a las misiones educativas y científicas desarrolladas por universidades. La misión servirá asimismo para validar en órbita algoritmos avanzados de determinación y control de actitud desarrollados por investigadores del IDR/UPM. Estos sistemas permiten al satélite conocer y controlar de forma autónoma su orientación en el espacio y constituyen una de las líneas de investigación más consolidadas y prometedoras del Instituto, con aplicaciones en futuras misiones espaciales que requieran elevados niveles de autonomía y precisión. 

UPMSat-3 permitirá además demostrar el funcionamiento en vuelo de mecanismos desplegables basados en materiales con memoria de forma, que se emplean como sistema de retención y liberación para los paneles solares. Se trata de actuadores no explosivos, reutilizables y de bajo choque mecánico, lo que permite mejorar la fiabilidad del sistema ya que reducen los esfuerzos transmitidos a la estructura y a los equipos embarcados.

El sistema de gestión y almacenamiento de potencia es también un experimento en sí mismo, ya que se trata de un módulo miniaturizado, capaz de gestionar la generación, almacenamiento y distribución de energía a bordo del satélite con una masa muy pequeña, lo que lo hace muy versátil para futuras misiones de pequeños satélites.

La misión es, además, un claro ejemplo de transferencia de tecnología y colaboración con el tejido industrial, sumando los desarrollos de empresas del sector espacial como DHV Technology, OCCAM Space e HYDRA Space, y el apoyo de la Comunidad de Madrid y patrocinadores como MISUMI.

Un paso decisivo superado: la campaña de integración
La integración completa constituye uno de los hitos más críticos de cualquier misión. Durante los últimos meses, el equipo ha trabajado en el ensamblaje y verificación conjunta de todos los subsistemas: estructura, potencia, ordenadores de a bordo, control de actitud, comunicaciones y experimentos.

Tras cientos de horas de laboratorio, pruebas funcionales y verificaciones cruzadas, se ha comprobado el correcto funcionamiento del satélite como un sistema único, certificando que todos los elementos operan de forma coordinada y dejando la plataforma lista para los ensayos ambientales de aptitud.

“Ver el satélite completamente integrado y operativo es la recompensa a varios años de trabajo. Detrás de este hito hay cientos de horas de diseño, fabricación, ensayos y superación de desafíos. Ahora afrontamos con ilusión la campaña final de ensayos que nos acercará al lanzamiento”, reflexiona el equipo del UPMSat-3.

Campaña de ensayos ambientales previa al lanzamiento
La siguiente etapa del proyecto consistirá en la campaña de ensayos ambientales de aptitud que certifican que es apto para el vuelo espacial, es decir, que garantizan que el satélite soporte las exigentes condiciones del lanzamiento y del entorno espacial. Estas pruebas incluirán ensayos de vibración y de vacío térmico (TVAC), dos de las pruebas más importantes en el proceso de calificación de cualquier misión espacial.

Los ensayos, bajo la supervisión del propio equipo responsable de UPMSat-3, se llevarán a cabo en las instalaciones del Instituto Universitario “Ignacio Da Riva” (IDR/UPM) ubicadas en el Campus de Montegancedo de la UPM. Esta infraestructura sitúa al IDR como uno de los pocos centros universitarios españoles con capacidad para realizar con medios propios campañas completas de ensayos ambientales de satélites.

Una vez finalizada la fase de ensayos en Madrid, el satélite será enviado al puerto espacial de Andøya, en Noruega, uno de los nuevos centros europeos de acceso al espacio. Si los plazos se cumplen según lo previsto, el UPMSat-3 será puesto en órbita durante el último trimestre de 2026, culminando así varios años de trabajo de investigadores, estudiantes y colaboradores industriales y demostrando una vez más la capacidad tecnológica e innovadora de la Universidad Politécnica de Madrid.

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